Estaba mejor y volví a sentirme mal. ¿Estoy retrocediendo?
Siento que una cita no me alcanza. ¿Qué hago?
Necesito ayuda con mi salud mental: ¿por dónde empiezo?
Hablar también es una forma de cuidarte.
No siempre es fácil reconocer cuándo necesitamos ayuda. A veces no ocurre por una gran crisis, sino por pequeños cambios que comienzan a acumularse: dormir mal, sentir menos energía, perder el interés por actividades que antes disfrutabas o tener dificultades para cumplir con el trabajo, el estudio o las responsabilidades diarias.